...

La lucha de Jesús

Un día de hace unos cuantos años, unos 12 o por ahí, me quedo como paralizado mirando fijamente al número que aparece entre mis pies: un 59.

No me lo podía creer, 59 kilos.

Me bajo de la báscula y me vuelvo a subir, como cuando reseteas el ordenador con la esperanza de que todo vuelva a funcionar correctamente… no puede ser… ¿59 kg?

Pero sí, sí es.

Es cierto que no soy muy alto y, como decía mi abuela, soy de poco hueso, pero ese número ahí abajo me deja preocupado y muy pensativo.

«Esto no puede ser, Jesús, te estás quedando en los huesos y sin energía», me digo, «tienes que hacer algo».

Ese episodio marcó el inició de mi viaje de cambio de paradigma sobre lo que realmente es un estilo de vida saludable, y de cierta manera, el viaje a mi Vida Potencial.

Y vaya si hice algo, hoy peso casi 15 kg más y me encuentro con más vitalidad y energía que nunca.

Cada uno de nosotros tiene su lucha, y entiendo perfectamente que para mucha gente sea perder peso y mejorar su composición corporal, pero yo pertenecía a esa minoría cuya lucha es la contraria.

Y para ello cambié, prácticamente de la noche a la mañana, qué como (más proteína y grasas saludables), cuánto como (más cantidad) y cómo lo como (horarios).

Pero sin duda lo que más me costó fue entrenar menos (sí, menos) y descansar más.

Como tanta gente, estaba convencido de que en cuestión de entrenamiento, más siempre es mejor. Ahora sabemos que no, que más es mejor solo si estás por debajo del umbral óptimo, si estás por encima, menos es mejor.

Este sobreentrenamiento sistemático provocaba un estrés continuo en mi fisiología del cual nunca llegaba a recuperarme, y esto, en combinación con un sueño escaso y una alimentación de poca densidad nutricional, me llevó a esos 59 kilos.

Quizá tu lucha no sea ganar peso, ni perderlo, o quizá sí.

O quizá sea solucionar un problema digestivo, o una enfermedad autoinmune, o gestionar el estrés, o reducir la ansiedad, o simplemente tener más calidad de vida, sea lo que sea que eso signifique para ti.

Lo que sí es seguro es que cómo comes, cómo y cuánto te mueves y cómo descansas va a jugar un papel fundamental en esa lucha.

Por eso estos son los tres pilares de los que hablamos constantemente en Vida Potencial, valen para cualquier lucha.

Si un día algo ocurre en tu vida y te dices: «esto no puede ser, tengo que hacer algo», queremos que sepas que estamos contigo en tu lucha.

Comparte este artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
Search in posts
Search in pages