Hace poco oí una historia sobre un inversor de mucho éxito que le daba consejos a un piloto de avión sobre cómo alcanzar sus objetivos.
Le explicaba que seguir el método 25/5, de tres pasos, es infalible.
Que el paso 1 es escribir las 25 cosas que quieres haber conseguido para final de año, siendo muy específico.
Que el paso 2 es subrayar las 5 cosas más importantes de tu lista…
Aquí es cuando el piloto le interrumpe y le dice que ya sabe cuál es el paso 3: centrarse obsesivamente en esas 5 cosas.
Supuestamente, el inversor le preguntó que, si pensaba eso, qué iba a hacer con las otras 20 no subrayadas.
El piloto contestó que trabajaría en ellas solo cuando tuviera algo de tiempo, que trataría de encajarlas aquí y allá, pero sin darles prioridad.
Y él le contestó que se equivocaba.
Que lo más importante del método es que esa lista de las 20 cosas no subrayadas era ahora su lista de tareas a evitar a toda costa.
No puedes dedicarles ninguna atención hasta que hayas terminado tus 5 principales.
Como la vida misma, amigos.